La vasectomía sigue siendo el método anticonceptivo más seguro y eficaz para el hombre. Con la técnica sin bisturí, el procedimiento es más rápido, con mínima molestia y recuperación en 48 horas, realizado por un urólogo con más de 25 años de experiencia.

La vasectomía es el procedimiento por el cual se logra la infertilidad masculina sin afectar la función sexual. Consiste en interrumpir los conductos deferentes —los conductos que transportan los espermatozoides— para impedir que lleguen al semen.
Independientemente de la técnica quirúrgica, el factor más importante para una vasectomía exitosa es la experiencia y habilidad del cirujano. Por eso la realizo personalmente, con instrumental especializado, en un procedimiento ambulatorio de consultorio.
Ambas técnicas logran el mismo resultado. La diferencia está en cómo se accede al conducto deferente.
Se realiza mediante una pequeña incisión en la raíz del escroto, a través de la cual se exterioriza el conducto deferente. La técnica de oclusión que utilizamos —con menor tasa de recanalización— consiste en la remoción de un segmento de aproximadamente 1 cm de conducto, cauterización de la luz del conducto, ligadura con sutura de reabsorción tardía e interposición de tejido entre los cabos.
Desarrollada en 1974 por el Dr. Li Shunqiang en China e introducida en Occidente en 1985 por el Dr. Marc Goldstein en Nueva York. Desde entonces, más de 15 millones de hombres en el mundo la han elegido. Utiliza pinzas y fórceps especializados que aíslan el conducto deferente mediante una punción, sin necesidad de corte con bisturí.
Médico cirujano urólogo, con consultorio en Hospital Ángeles Lomas. Profesor universitario de Urología y conferencista en cursos y congresos nacionales e internacionales de la especialidad.
Existen muchas opciones para hacerte una vasectomía. Esto es lo que marca la diferencia cuando el procedimiento lo realiza tu urólogo, de principio a fin, y no un equipo rotativo.
Te opera un urólogo certificado con credenciales verificables, profesor universitario de la especialidad — no un equipo rotativo de una clínica de volumen. El mismo médico te evalúa, te opera y te da seguimiento.
Atención respaldada por instituciones privadas de primer nivel, con todos los servicios de respaldo disponibles si llegaran a necesitarse — no un consultorio improvisado ni una clínica de paso.
Antes de operar, hay una consulta de evaluación real: historia clínica, exploración física y espacio para resolver todas tus dudas — no una firma de consentimiento el mismo día de la cirugía.
Tienes acceso directo a tu médico antes y después del procedimiento, no una mesa de ayuda o un call center. Las dudas se resuelven contigo, con quien te va a operar.
Un entorno privado y discreto, pensado para que la experiencia sea tranquila de principio a fin.
Sabes exactamente qué incluye tu consulta antes de agendar, sin letras chiquitas ni cargos sorpresa el día del procedimiento.
El espermiograma de control que confirma que ya no hay espermatozoides, y las consultas de control posteriores que llegaras a necesitar, están incluidos en el costo de tu procedimiento — no son un gasto aparte.
El primer paso es agendar tu consulta de evaluación. Ahí resolvemos todas tus dudas y planeamos el procedimiento contigo.
Evaluación completa, resolución de dudas y planeación del procedimiento.
💡 Si decides realizar el procedimiento, el costo de esta consulta se descuenta del total.
Debes estar seguro de que no deseas tener más hijos. Es recomendable tomar la decisión en pareja, considerar otros métodos anticonceptivos y platicarlo abiertamente en tu consulta. La vasectomía debe considerarse un método definitivo, no una solución temporal.
Los espermatozoides se forman en los testículos y viajan por los conductos deferentes hasta mezclarse con el semen. Al interrumpir estos conductos, los espermatozoides ya no llegan al semen: sin espermatozoides, el embarazo es imposible.
En la técnica tradicional se hacen una o dos incisiones con bisturí para exteriorizar el conducto deferente. En la técnica sin bisturí, tras anestesiar únicamente el conducto, se fija desde el exterior con una pinza especial y se extrae mediante una punción mínima, sin necesidad de cortes ni puntos de sutura.
Es un procedimiento sencillo y seguro. Como toda cirugía, conlleva riesgos mínimos como sangrado leve o infección, que rara vez ocurren cuando la realiza un urólogo certificado.
Es tan efectiva como cualquier otra vasectomía, con menos del 0.4% de probabilidad de embarazo.
En promedio, menos de 10 minutos. Se realiza en consultorio, sin necesidad de quirófano.
Puede sentirse una leve molestia al aplicar la anestesia local; después no se siente el procedimiento. En los días posteriores puede haber una molestia leve, generalmente controlable con analgésicos comunes. Las molestias son considerablemente menores que con la técnica tradicional.
Se recomienda evitar esfuerzos físicos intensos durante al menos 48 horas. Si tu trabajo no requiere esfuerzo físico, puedes reincorporarte antes.
No. La producción hormonal, el deseo, la erección, el orgasmo y el volumen de eyaculación no se modifican. Lo único que cambia es que dejas de poder tener hijos.
No. Quedan espermatozoides viables en el conducto deferente, que se eliminan después de 20 a 25 eyaculaciones. Debes usar otro método anticonceptivo hasta confirmar azoospermia (ausencia total de espermatozoides) mediante un espermiograma de control. Ese estudio, así como las consultas de control posteriores que llegaras a necesitar, están incluidos en el costo de tu procedimiento, sin cargo adicional.
En la mayoría de los casos sí (alrededor del 90%), mediante un procedimiento llamado vaso-vasostomía. Sin embargo, es una cirugía más compleja, costosa y sin garantía de éxito al 100%. Si tienes dudas sobre la reversibilidad, quizás aún no sea el momento de hacerte la vasectomía.
No. La vasectomía únicamente previene el embarazo. No protege contra el VIH ni otras infecciones de transmisión sexual (ITS/VPH); para eso se recomienda el uso de preservativo.
Agenda tu consulta y resuelve todas tus dudas con un urólogo certificado.